¡Vuélvete una persona contagiosa!

Recuerdo muy bien una canción que aprendí cuando empecé a asistir a la iglesia. Se llamaba “Reina Dios” y la letra fue sacada de un pasaje de Isaías 52:7

“¡Qué hermoso es ver llegar por las colinas al que trae buenas noticias, al que trae noticias de paz, al que anuncia la liberación y dice a Sión: «Tu Dios es rey»! Isaías‬ ‭52:7‬ ‭DHH

Al volver hoy a leer este pasaje en medio de la pandemia de Coronavirus y transitando una cuarentena obligatoria, volví a recordar que nosotros podemos contagiar a otros con buenas cosas. Volvámonos personas contagiosas de cosas buenas. El pasaje de Isaías nos dice:

1. ¡PORTADORES DE BUENAS NOTICIAS!

La gente evita a los que siempre tienen algo negativo que decir. Los ve venir y se escapa. Son gente que nos contagia con su malestar, queja o negatividad. ¡Pero qué bueno es ver llegar al que trae buenas noticias! ¿Eres portador de buenas noticias? Entonces la gente se va a alegrar de verte llegar. A veces puedes decir: “no tengo ninguna noticia buena para dar”. ¿Seguro? Siempre hay algo bueno que comunicar. Dios dice que Él encamina todo para el bien de sus hijos (Romanos 8:28), así que seguro algo está haciendo el Señor que es digno de ser comunicado.

2. PORTADORES PAZ.

En la época que fue escrito este pasaje de Isaías, las comunicaciones llegaban a través de mensajeros enviados a pie o en caravanas. Algunos traían noticias de catástrofes y guerras, pero otros traían noticias de paz. Esas personas eran las más esperadas. Sus pies estaban sucios por andar varios días por las montañas y disertos pero no eran feos, eran hermosos porque traían un mensaje d e paz. La Paz es contagiosa, comunica Paz, sé un pacificador en medio de la desesperación. Comunica un mensaje que alivie la carga, no que la aumente. Que la gente diga cada vez que te vea venir: “esta persona me trae paz”.

3. PORTADORES DE LIBERTAD

He visto las caras de alivio cuando una persona está escuchando el veredicto de un juez que dice: “hemos hallado al acusado inocente de todos los cargos y queda en libertad a partir de este momento”. La alegría y los abrazos reemplazan a la angustia y el temor. Cuando eres portador de noticias de liberación la gente se alegra. Dios puede liberar a la gente de sus angustias y depresión, Él puede liberar de las cargas al cansado, puede sanar las enfermedades y los dolores. Lleva esta buena noticia y contagia alegría y optimismo a los demás.

4. PORTADORES DE CONFIANZA

La mejor noticia que podemos dar es: “¡Tranquilos, Dios está en el control!” Si Dios es Dios, entonces lo sabe todo y lo ve todo. No está distraído ni desesperado ni le faltan recursos. Él reina y tiene todo bajo control. ¿Crees eso? ¡Entonces comunica esperanza en Dios! Su trono no se ha movido por un virus microscópico, Él tiene el control de las galaxias, por lo tanto es poderoso para controlar un virus por más mortal que sea. Contagia tu fe si es que la tienes y si no la tienes ¡no digas nada! No aportes malestar, incredulidad y cosas negativas. Sé un mensajero/a del Rey de Reyes y Señor de señores, diciendo que Él traerá vida y salvación a los que le creen.

Declaro que tu vida será tan contagiosa de buenas cosas que muchos se acercarán a ti buscando tu amistad. ¡Amén!

Cómo fortalecer tu ser interior (3ra Parte)

Vimos hasta ahora que Sansón se fue debilitando interiormente por caer en algunas trampas a las cuales él les dio lugar.

  1. LA AUTOCOMPLACENCIA

Sansón se permitía cosas que iban en contra de su llamado, de las leyes de Dios y eso terminó debilitándolo.

  1. EL RESENTIMIENTO.

Sansón se dejó llevar por el rencor, la ira y la venganza. ÉL era un juez de la nación de Israel, por eso se esperaba que fuera justo en sus actos. Pero, no lo fue y sufrió mucho por eso.

Veremos ahora la tercera trampa en la que cayó.

Diapositiva5Sansón había sido elegido por Dios para una tarea especial en el tiempo de su nacimiento: salvar a Israel de la opresión de los filisteos. Para eso, Dios lo benefició con dones naturales y espirituales. Fue consagrado al Señor desde antes de nacer, pero él desperdició todo lo que Dios le dio, fue descuidado en sus acciones y lo perdió todo.

 

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Todo lo que tenemos no es nuestro, es de Dios, y él nos da prestado todo para que nosotros lo administremos. Si somos descuidados con lo ajeno, entonces seremos juzgados por nuestra conducta.

 

CUATRO EJEMPLOS DE MAYORDOMÍA.

Un mayordomo administra bienes que no son propios, son del dueño. En la Biblia dice que se espera que el mayordomo sea hallado fiel.

1Corintios 4:1-2  Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. 2  Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel. 

Diapositiva7EL DINERO

Si somos descuidados en el manejo de nuestro dinero, entonces Dios no nos dará más. Él no es irresponsable para darle a sus hijos más dinero del que puedan manejar. ¿Cómo es tu relación con el dinero? ¿Sos un buen administrador o muy descuidado? ¿Sos de ahorrar o derrochar? ¿Das tus ofrendas y diezmos a Dios regularmente?

EL TIEMPO

Todos tenemos 24 horas al día, pero hay gente que pierde el tiempo, es descuidado en aprovecharlo para cosas edificantes. Muchos derrochan este regalo de Dios estando ociosos, dedicándose a las redes sociales demasiadas horas por día, no siendo sabios en el manejo del tiempo. ¿Sos metódico en el manejo del tiempo? ¿Tenés tendencia a derrocharlo o aprovecharlo?

Efesios 5:16  Aprovechad bien el tiempo porque los días son malos.

LA SALUD

El descuido de nuestro cuerpo tiene consecuencias graves. EL sedentarismo, la falta de ejercicios, la mala alimentación, los hábitos dañinos como fumar, beber en exceso, drogarse, la falta de un descanso adecuado cada día, hacen que no podamos rendir en nuestro servicio a Dios, al trabajo y a la familia. ¿Qué hábitos tenés que pueden estar perjudicando tu salud? ¿Sos cuidadoso en cuanto a esto o descuidado?

EL ESPÍRITU

Dios nos dio un espíritu para poder comunicarnos con Él, pero el espíritu requiere cuidados. También hay que alimentarlo, llenarlo de cosas buenas y sobre todo, tener claro cuál es mi asignación en este mundo, aquella que Dios me dio y para la que me capacitó con dones espirituales.

Sansón descuidó su propósito en la vida. Sus dones los usó para impresionar a las mujeres y para ejercer violencia con los hombres. Se hizo manipulador por su tremenda fuerza física y vivió amenazando a todos.

Llegó un momento donde su descuido lo debilitó. Su esposa, Dalila, se alió con los filisteos para sacarle el secreto de su fuerza. Lo convenció para que le revelara el secreto y al final él, seducido, engañado por ella, se lo dijo. Descuidó su llamamiento, su asignación y su posición. Los enemigos lo atraparon, le quemaron los ojos, lo pusieron a trabajar en una rueda de molino como a un animal de carga, y lo ataron para que no se escapara.

Seamos cuidadosos de lo que Dios nos dio para que no perdamos todo lo bueno que Él preparó para nosotros. No seamos nuestra propia trampa y no dejemos que el enemigo nos engañe para llevarnos para su lado.