UN TIEMPO DE DESCANSO

TIEMPO DE DESCANSO

Hace unos meses volvimos a decidir con mi esposa Sonia salir a caminar varias veces por semana. La cuarentena nos mantuvo en casa mucho tiempo y empezamos a sentir los síntomas del cansancio mental y de ánimo. No solo nos sirvió físicamente sino también emocionalmente porque cada vez que salimos a caminar nos damos cuenta de que liberamos tensiones y también nos deshacemos de toxinas que están en nuestro cuerpo al transpirar.

Pero, a la vez, me doy cuenta, en mi caso, que debo hacerle caso a ciertas leyes que yo no conocía. Por ejemplo, que los músculos tienen sus tiempos, su elasticidad, sus necesidades. Al sentir ciertos dolores en las piernas, o calambres durante la noche, movimientos involuntarios de mis músculos, empecé a investigar qué estaba haciendo mal. Me enteré al buscar información que los músculos se fatigan y que necesitan un cuidado especial antes y después de caminar, necesitan hidratación adecuada, y sobre todo se necesita conocer los tiempos de descanso adecuados. Si un músculo se fatiga demasiado, se sobrecarga y se puede romper, lo que nos llevaría a quedarnos inactivos por semanas hasta recuperarnos. El cansancio muscular no es algo para desestimar.

Hoy en día, “Estoy cansado” es una de las frases que más se escucha en la gente. Esa palabra, cansado, puede ser entendida de diferentes maneras.

Hay un cansancio físico, muscular que es el resultado de haber trabajado, haber hecho actividad deportiva o caminado mucho.

Hay un cansancio mental que el resultado del trabajo con la mente ya sea estudiando, haciendo tareas administrativas, educativas etc.

Hay un cansancio emocional que es el resultado de haber pasado por angustias, problemas y estrés.

Por último, hay un cansancio espiritual que es el resultado de la lucha que tenemos dentro de nosotros mismos y con el enemigo.

EL CANSANCIO ES UNA DE LAS COSAS QUE MÁS USA EL ENEMIGO PARA TRATAR DE DERROTARNOS.

Una de las cosas que más cansancio mental y emocional nos trae es un conflicto familiar. Está entre los primeros puestos de las causas de estrés incapacitante.

En la Biblia hay un relato de la vida del Rey David que nos cuenta cuando su hijo Absalón se rebeló contra él y quiso quedarse con el reino. Este muchacho comenzó a convencer a la gente del pueblo que su padre ya estaba viejo, que sus consejos no eran buenos, que había que hacer un cambio y que el mejor candidato para eso era él.

Empezaron a seguirle muchos que tenían hambre de poder como él por las promesas que Absalón les hacía de darles altos cargos en el reino.

Todo esto trajo un gran malestar a David, su padre y a toda la nación, ya que un problema familiar a ese nivel de gobierno destruyó la imagen de la familia real, trajo desconfianza, confusión y temor a todo el pueblo. Se corría la voz de que David no había educado bien a Absalón y que siempre había sido un chico malcriado. El rey estaba pasando las horas más estresantes de su vida. El asunto llegó a tal grado de tensión que David tuvo que huir de la ciudad para salvar su vida.

A todo esto, Absalón se llevaba del consejo de un malvado llamado Ahitofel. Se decía que consultar a este hombre era como consultar a Dios. Miremos lo que dice 2Samuel 17:1 

Entonces Ahitofel dijo a Absalón: «Déjame elegir a doce mil hombres que salgan en busca de David esta noche.  2  Lo alcanzaré cuando esté agotado y desanimado. Él y sus tropas se dejarán llevar por el pánico y todos huirán. Luego mataré sólo al rey.

Quisiera que entiendas esto: EL enemigo sabe que el cansancio es solo el principio de su plan. Ahitofel es figura de nuestro adversario el diablo. Su objetivo es matar y destruir. ÉL detecta nuestro cansancio y lo aprovecha para hacer su estrategia malvada. El pasaje que leímos nos ilustra el plan de Satanás en contra nuestra.

1 PERSEGUIRNOS

El busca que nos cansemos a través de diversos problemas, desacuerdos, desencuentros, desilusiones, etc. No viene solo, trae a 12000 con él. ¿Has notado que a veces hay un seguidilla de problemas unos detrás de otros? Parece a propósito. Bueno, cuando te encuentres diciendo “estoy tapado de problemas”, observa que puede ser evidencia de que estás bajo una persecución”.

2 AGOTARNOS

El SEGUNDO objetivo de Satanás es que estemos tan cansados que nos agotemos física, mental, emocional y espiritualmente.

La palabra agotar es muy interesante porque significa “sacar hasta la última gota”. La primera letra de la palabra, A, significa SIN, como en la palabra alumno que significa sin luz, o acéfalo, que significa sin cabeza, sin gobierno. Así que agotar es quedarse sin una gota de recursos para afrontar la situación.

Eso es lo que persigue el enemigo, sacarte hasta la última gota de tus fuerzas.

3 DESANIMARNOS

El ánimo es la fuerza interior que nos permite empezar el día con alegría, con energías, pero si no hay ánimo, es muy poco lo que podemos lograr. Otros sinónimos de desánimo son: abatimiento, descorazonamiento, tristeza, desinterés, hundimiento, postración, desmayo, desfallecimiento, derrotismo, languidez, desconsuelo, desaliento.

4 CREAR PÁNICO

El pánico es un trastorno de ansiedad donde el miedo ha tomado el control de la mente y de las acciones. Uno se mueve en base al temor ya sea real o imaginario. La mente no para de pensar y el cansancio ha hecho su trabajo porque solo vienen pensamientos negativos que nos paralizan, nos quitan la respiración, nos producen taquicardia, presión alta, etc.

5 HACERNOS PENSAR SOLO EN HUIR

Esta es una de las dos opciones del trastorno de ansiedad: pelear o huir. El que huye ya sea en su mente o en su físico, ha dejado de pelear y trata de evadir la realidad y se escapa.

6 MATARNOS

Cuando estamos cansados, desanimados, en pánico y con ganas de huir, estamos a punto de ser eliminados por el enemigo, cuyo objetivo es robar, matar y destruir.

La situación se veía complicada para David, pero al ser un hombre de Dios, una persona espiritual, hizo lo correcto.

2Samuel 15:30  David, por su parte, subió al monte de los Olivos llorando, con la cabeza cubierta y los pies descalzos. También todos los que lo acompañaban se cubrieron la cabeza y subieron llorando. 31  En eso le informaron a David que Ahitofel se había unido a la conspiración de Absalón. Entonces David oró: «SEÑOR, haz que fracasen los planes de Ahitofel.»  

DOS COSAS FUNDAMENTALES PARA SALIR DEL CANSANCIO Y DESÁNIMO.

Veamos los pasos que tomó David para salir de esta situación.

  1. CONSIGUIÓ TOLA LA INFORMACIÓN DISPONIBLE.

Una buena manera de empezar a dejar esta espiral descendente de ansiedad y cansancio es pedir revelación a Dios de quién está detrás de todo esto.

David tuvo un informante que le contó lo que estaba haciendo Ahitofel. Nosotros tenemos el Espíritu Santo que nos conduce a toda verdad.

2. SE DISPUSO A BUSCAR LA AYUDA DE DIOS EN ORACIÓN.

Nunca dejes de orar. Todo lo que Dios va a hacer, lo hará a través de la oración. Ora con fe y determinación: “Señor, haz que fracasen los planes del enemigo de eliminarme, de sacarme del camino.”

3. SUBIR AL MONTE A ADORAR.

La situación extrema que estaba pasando David no impidió que él hiciera lo que sabía hacer, adorar. Ese camino del monte de lo Olivos fue transitado desde ese entonces por mucha gente de Israel recordando la aflicción del Rey David. El mismo camino transitó Jesús en su momento de mayor aflicción cuando fue al monte de los Olivos a orar al Padre para que lo librara de ese momento tan angustiante.

Cuando llegó al monte de la adoración, un hombre se presentó delante de él, Husai. Él sería la respuesta a su oración, ya que se transformó en un infiltrado en el reino que trataría de desbaratar los planes de Ahitofel.

Con el correr de los días, el plan de Ahitofel fracasó y terminó suicidándose. El plan de muerte para David, terminó en muerte para Ahitofel. Así hace Dios, lo que Satanás planea para nuestro mal, le sucede a él. 

Jesús dijo: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y sus cargas y yo les daré descanso”

Quizás estas palabras te han hecho dar cuenta del estado en que te encuentras. A lo mejor estás agotado, desanimado, con ganas de huír. Bueno, esta palabra es para vos. Ahora sabes las causas y quién está detrás de todo esto. Hacé lo que hizo David: orar a Dios para que confunda los planes del enemigo y él sea el derrotado.

Ven a Jesús ahora y hallarás descanso y paz para seguir adelante con nuevas fuerzas.

Deja un comentario