TODO VA A ESTAR BIEN!

Decía un deportista que había ganado todo lo que se había propuesto en su carrera: “No pidas una vida fácil, pide fuerzas para enfrentar una difícil”.

Y es cierto que a veces se pone difícil, ¿no? Cuando el apóstol Pablo le habló a Timoteo, su hijo espiritual y discípulo, le dijo que debía tener una actitud y comportamiento como la de un soldado, un atleta o un labrador.

Con respecto al soldado, le dijo que debía enfocarse en lo que debía hacer y no enredarse en otras cosas.

Cuando le habló del atleta lo exhortó a tener disciplina para ganar la carrera.

Y luego, al hablarle del labrador, dirigió su atención a la paciencia para esperar y disfrutar de los resultados.

Enfoque, disciplina, paciencia y disfrute. Enfoque, disciplina, paciencia y disfrute. Enfoque, disciplina, paciencia y disfrute.

Todo en ese orden. No va primero el disfrute. Va primero el enfoque, luego la disciplina, después la paciencia para esperar los resultados y por ultimo el gozo de disfrutar del esfuerzo hecho.

Luego le dijo estas palabras: “Piensa en esto que te digo y el Señor te lo hará comprender todo.” 2 Timoteo 2:7 

Piensa, que en ese pensamiento encontrarás la ayuda de Dios para comprender.

AHORA, todo esto no era fácil de hacer, y ya me parece oír a algunos que estarán pensando “uy, cómo se vino el pastor hoy. ¿Todo eso tengo que hacer para disfrutar de la vida?” Y si, era algo pesado, pero Pablo, unos versículos antes, le había dicho estas palabras:

“Tú, hijo mío, saca fuerzas de la gracia que has recibido de Cristo Jesús.” 2 Timoteo 2:1

“Saca fuerzas de la gracia” era un consejo sabio porque no es fácil vivir la vida. ¿De dónde saco las fuerzas para todo esto? De la gracia de Cristo Jesús. La vida te puede aplastar, demoler, cansar, hacerte pedazos o puede ser muy placentera, vibrante, espléndida, plena. La diferencia está en las fuerzas para que eso sea posible.

Como muchos no entienden la gracia, me gustaría explicarla para que nos alegremos y encaremos lo que resta de nuestras vidas con una nueva esperanza. ¡Todo va a estar bien!

Quiero contarte una historia hermosa que está en la Biblia y que nos ayudará a entender esto mucho mejor.

Un escrito revelado por Dios a David

El Rey David había reinado en Israel durante 40 años. Ya era anciano y debía pasar el mandato a uno de sus hijos. Dios le había dicho que de todos los hijos que tenía, Salomón iba a ser el futuro Rey. El sueño del Rey David era construir un templo para Dios. Así que durante toda su vida se dedicó a reunir todo lo necesario para eso. Al ser un guerrero, ganó innumerables batallas con la ayuda del Señor y trajo a Israel una cantidad enorme de oro, plata y otros recursos como botín de guerra.

Estaba tan entusiasmado con ese proyecto que ya lo veía hecho. Pero un día, el profeta Natán le trajo un mensaje de Dios: “No serás tú, quien me construya un templo, será tu hijo Salomón”.

Así que unos días antes de delegarle la autoridad real, David habló con Salomón y le explicó todo esto. Le contó todo el proyecto detalladamente, parte por parte. Le dijo que los materiales ya estaban disponibles, oro, plata, madera, personal especializado, y hasta el cronograma de las tareas que debían realizarse. Pero además dice el relato de la Biblia en 1Crónicas 28:19-20:

Todo esto se hallaba en un escrito redactado por revelación del Señor a David, en el que se explicaban todos los trabajos que había que hacer de acuerdo con el diseño.  Entonces dijo David a Salomón: “¡Ten valor y firmeza, y pon manos a la obra! ¡No te desanimes ni tengas miedo, porque el Señor mi Dios estará contigo! Él no te dejará ni te abandonará hasta que se acabe toda la obra para el servicio del templo.

Me gustaría que entendieras esto en tu espíritu. Salomón tenía una tarea enorme por delante pero su Padre ya había preparado todo lo necesario para todo saliera bien. Había peleado todas las batallas, había arriesgado su vida, había enfrentado todos los conflictos habidos y por haber. Había salido victorioso en todo y ahora le entregaba a su hijo los beneficios de tanto esfuerzo para que él disfrutara de un reinado en paz y con todos los recursos en abundancia.

Todo estaba en el diseño de Dios. El Señor se lo había dictado todo a David en una revelación sobrenatural detalle por detalle. David sacó los planos y le dijo a Salomón: “esto no es idea mía, me lo dictó el Señor”. En otras palabras, David le dijo: “Ponele ganas que no puede fallar”

AHORA, el Rey David es una figura de Jesucristo, quien peleó la gran batalla contra el diablo, contra el pecado y la muerte y ganó todo para que nosotros ahora disfrutemos de un tiempo de paz. ÉL consiguió todo lo que necesitamos para ser personas felices. Él tiene un diseño, los planos escritos para eso, pero sobre todo, el tiene gracia con nosotros.

Cuando Pablo le dijo a Timoteo:

 “Tú, hijo mío, saca fuerzas de la gracia que has recibido de Cristo Jesús.” 2 Timoteo 2:1

le estaba dando la clave para su éxito en el futuro. Por lo tanto, saber qué es la gracia nos servirá de mucho. ¿Qué es la gracia de Jesús?

1 Es una disposición amistosa de Dios.

Dios no está enojado contigo. Él es tu amigo fiel que no te dejará. No te ha traído hasta aquí para abandonarte. Él tiene buena voluntad para ti. No lo dudes. Lo contrario solo viene del enemigo.

2 De esa disposición amistosa proceden los actos de bondad que hace Dios a nuestro favor.

No solo es buena disposición, es favor de Dios. Caminos llanos, paz, sanidad, restauración, liberación. No lo merecemos, pero por eso se llama gracia, un regalo que no se merece.

3 La gracia es el libre acceso sin precio a todo lo bueno que Dios tiene para nosotros por ser sus hijos.

Quizás te parezca mentira que no tienes que hacer nada para disfrutar de todos estos beneficios. Pero es la verdad. Por eso Pablo le decía a Timoteo: “Saca fuerzas de la gracia”, o sea, tenés todo para tiunfar, solo úsalo.

Quisiera que te quede claro esto: Se espera que hagas buena letra, que te portes bien, que hagas lo correcto con tu vida. Pero no es una condición para que Dios te de su favor y su gracia.

Eso es vivir en la ley. “Si te portas bien, recibirás recompensa, si te portas mal, recibirás castigo”.

Por eso los discípulos le preguntaron a Jesús cuando se encontraron con un ciego: “¿Quién pecó, este o sus padres para que naciera ciego?”. La idea era que, si era ciego, era por algo malo que habría hecho él o sus padres. Era un castigo.

Pero Jesús dio otra alternativa: “ni él ni sus padres. Es para que la gloria de Dios se manifieste en él.”

¿Cuáles son tus problemas? Dios se glorificará en ellos. ¿Cuáles son tus luchas? Dios te añadirá gracia para que ganes. ¿Cuáles son tus miedos? Dios te dará seguridad para enfrentarlos.

Hay un diseño preparado desde antes de la fundación del mundo para vos. Como David le presentó los planos a su hijo Salomón, Dios te va a revelar el diseño para tu vida. Todo ya está escrito en la Biblia, por eso debes leerla con entusiasmo porque en ella están los planos, el diseño que Dios ideó para vos.

Todo va a estar bien, no puede salir mal, Dios te ayuda. La ley fue dada por Moisés y esa ley decía que si no la cumplías merecías la muerte, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Todos los que creemos en él estamos bajo su gracia, así que todo lo que hagas de acuerdo con el diseño de Dios, tiene la victoria asegurada. Todo va a estar bien, no puede fallar.

El libro de los Hechos nos cuenta el final de uno de los viajes misioneros de Pablo: dice

Hechos 14:26  Por último, Pablo y Bernabé regresaron en barco a Antioquía de Siria, donde habían iniciado su viaje. Los creyentes de allí los habían encomendado a la gracia de Dios para que hicieran el trabajo que ahora habían terminado.  

¿Ves? Los hermanos los encomendaron a la gracia de Dios y ellos pudieron hacer todo y terminarlo. Cada vez que tengas que hacer algo, encomendate a la gracia de Dios. Encomendá a tus hijos a su Gracia cuando tengan un examen, cuando tengan que ir al médico, cuando tengan una entrevista de trabajo, cuando elijan una carrera para estudiar. Sin la gracia todo es muy pesado.

La gracia produce frutos. Le dio a Pablo las fuerzas para trabajar mucho más duro que todos los apóstoles juntos. En un momento dijo que todo lo había llenado con el Evangelio.

En una oportunidad alquiló un salón en una ciudad y predicaba y enseñaba las Escrituras todos los días desde la mañana hasta la noche por dos años seguidos. ¡Todos los días durante dos años! A veces nos parece mucho a nosotros estar una hora y media mirando una reunión por Internet… ¡¡y él estuvo dos años teniendo más de 700 reuniones!! De dónde sacó las fuerzas… “aunque no yo, sino la gracia de Dios conmigo”, dijo.

Hechos 7 dice que la gracia de Dios libró a José de la cárcel y le dio favor con el Faraón para llegar a ser el primer ministro de Egipto. Las cosas no se veían bien para José. Fue traicionado y vendido como esclavo por sus hermanos, injustamente acusado de violación, puesto en la cárcel por muchos años, pero Dios tenía un plan para él que terminó bien. No bien, ¡muy bien!

Querido, querida, todo lo que necesitas ya lo consiguió Jesús para vos. Sos como el rey Salomón, que disfrutó de todo lo que su padre David había ganado en batallas.

Fortalecete con estas palabras: la gracia de Dios te acompaña, cielos abiertos, favor, sabiduría, discernimiento, amistades de influencia, puentes dorados, provisión abundante, salud, vitalidad, muchos años para ver el bien y la misericordia del Señor, una mesa abundante delante de tus enemigos, unción, pastos frescos, aguas de reposo, amparo, protección, pronto auxilio, nuevas fuerzas, alas para volar alto como las águilas, visión clara, armas espirituales para la destrucción de fortalezas, toda la armadura de Dios, un ejército de ángeles que te defienden, las promesas que siempre se cumplen, revelación, vino nuevo, el Espíritu Santo en tu corazón, agua de la roca, maná en el desierto, milagros asombrosos, el poder de la resurrección, la victoria sobre todos tus enemigos, poder y autoridad, la facultad de atar y desatar, las llaves de reino de los cielos, la oración y la revelación de la Palabra de Dios, herencia entre los santificados, una patria celestial, una mansión en los cielos.  

¿Sigo nombrando todo lo que Dios te dio o es suficiente?  

Te dejo las palabras de  David a Salomón: “¡Ten valor y firmeza, y pon manos a la obra! ¡No te desanimes ni tengas miedo, porque el Señor mi Dios estará contigo! Él no te dejará ni te abandonará hasta que se acabe toda la obra”.

TODO VA A ESTAR BIEN!

Deja un comentario