NO ME RETRASES!

La vida es cambio y si no cambiamos, nos estancamos.
Esto lo hemos visto durante la Pandemia de Coronavirus. Cuando todo estaba normal, de repente nos cayó una nueva normalidad.
Claro, ahora queremos volver a la antigua normalidad porque la extrañamos.
Y si esa normalidad no vuelve mas, que haremos?
Nos deberemos adaptar a ella o nos volveremos personas que se quedaron atrapadas y paralizadas y viviremos diciendo que todo tiempo pasado fue mejor.

Hoy quiero hablarte de no retrasarte, de seguir adelante hacia lo que Dios tiene preparado para vos y los tuyos. Este es el mes de la familia y Dios bendijo a todas las familias de la tierra según nos dice la Biblia. El corazón de Dios esta en el destino de las familias y él las ama y sostiene.
Estas listo? Vamos

Hubo una persona que hace mucho tiempo vivía con su familia en una region muy lejana de Medio Oriente. El oficio de su padre era fabricar dioses, ídolos de madera y venderlos. Su casa estaba llena de ellos.
La familia vivía toda junta en la misma estancia. Cuando los hijos eran chicos, la cosa iba bien, pero cuando todos crecieron y se casaron y tuvieron hijos, el espacio se redujo bastante porque la costumbre era que los hijos se quedaban en el clan a vivir todos juntos. Además estaban todos esos ídolos de madera que ocupaban mucho espacio, pero era el comercio del abuelo y no se podia hacer otra cosa.

Esta persona de la que le hablo se llamaba Abram. Su padre, el fabricante de ídolos, se llamaba Taré, y son dos personajes centrales de la Biblia.

Abram adoraba la Luna y el Sol

Abram desde muy pequeño tuvo curiosidad por lo espiritual y estaba en búsqueda de la verdad sobre Dios. Un día vio salir la Luna y pensó “este es mi dios” pero cuando la Luna se ocultó se desilusionó. Lo mismo le pasó cuando creyó que el Sol era dios hasta que llegó el atardecer. Pensó entonces que debía haber un Dios que fuera mas grande que todo lo que veía. Fue allí que recibió la revelación de que solo hay un único Dios creador de todo lo que vemos y lo que no vemos.

Hay una historia que cuenta que Abram era jovencito y ya se daba cuenta que los ídolos de su padre no eran mas que un engaño para ganar dinero. Un día, sin que su padre lo supiera rompió una gran cantidad de ellos con un hacha y luego puso la herramienta en las manos de uno de los ídolos. Cuando el padre llegó y vio eso, Abram le dijo que había habido una pelea entre los dioses y se habían destrozado entre ellos, a lo que el padre le respondió muy enojado que eso era imposible ya que solo eran figuras talladas en la madera y no tenían vida.
Esa conversación lo convenció mucho mas de que solo hay un Dios soberano y Todopoderoso en la Tierra. Abram fue el primer cultor del monoteísmo sobre el planeta.

Cuando los habitantes del lugar se enteraron del destrozo de los idolos, quisieron matar a Abraham, pero cuenta la tradición que pudo escapar de una manera sobrenatural. Habían preparado una hoguera para quemarlo vivo pero en ese momento una lluvia torrencial se desató de tal manera que ni pudieron encender el fuego y así Abram pudo escapar.
Ya en ese entonces él estaba intuyendo que Dios lo estaba preparando para algo muy grande.

Luego de este conflicto, Taré decidió irse de Ur de los Caldeos y se llevó (como jefe del clan) a toda la familia. Me imagino el dialogo entre ellos: “Si no nos vamos ahora, nos van a matar a todos. Vamos a mudarnos muy lejos, vámonos a Canaán.”

Dios tenía un propósito: llevar a Abraham a Canaan para fundar una nueva nación: Israel. De esa nación vendría El Salvador, Jesus. El plan de Dios estaba en marcha porque toda la familia se estaba mudando hacia Canaán.

¿Te das cuenta de cómo un hecho inesperado te puede cambiar el rumbo de la vida? Canaán estaba en el corazón de Dios, pero Abraham no lo sabia. Así nos pasa hoy. Dios tiene en su corazón algo nuevo y distinto que nosotros no esperábamos.
Y detrás de todo esto que estamos pasando, estoy seguro que se esta inaugurando un nuevo tiempo de salvación para miles de familias.

¿Piensan ustedes que el enemigo se quedará quieto con esto? No. El también tiene su plan para nosotros: retrasar nuestro destino lo mas posible.

Ur de los caldeos, desde donde partió la familia de Abram estaba a 1000 kilómetros de Canaan. Era un viaje demasiado largo y llevaría varios meses.

Taré, el padre de Abram era una persona que siempre por una u otra cosa postergaba sus decisiones y hacia todo mucho mas lento de lo que debería ser. Es más, su nombre, Taré significa EL RETRASADOR, POSTERGADOR.
Por qué le habrían puesto ese nombre? Quizás se atraso en el parto y nació después de los 9 meses, o ese apodo se lo puso su esposa, cansada de que siempre postergue todo y haga las las cosas a desgano y tarde.

La cosa es que Abram estaba siendo retrasado en su destino por su propio padre. La historia bíblica nos cuenta que en su viaje, Taré hizo un alto en Harán. No se sabe por qué Taré se detuvo en Harán, a mitad de camino entre Ur y Canaán pero allí se detuvo y estuvo tanto tiempo que allí se murió.

¡Qué lastima, solo le faltaba la otra mitad del camino para llegar a Canaán donde Dios tenia preparada una tierra prometida para ellos como familia! Pero Taré se retrasaba, se quedaba, se entretenía con sus cosas, postergaba, pero retrasaba también a Abraham.

El nombre de la ciudad de Harán significaba “amistades”. Quizá fueron las amistades de la ciudad las que retrasaron a Taré. Se detuvo con sus “amiguitos” y allí se murió.

Taré es la figura de los que se pierden la bendición por no enfocarse en la voluntad de Dios. Se entretienen con una cosa, se distraen con otra, la nueva normalidad los pierde y se enredan en amistades que los matan, y no estoy hablando del físico, sino del alma.
Extrañan lo de antes, y desean que vuelva la normalidad, pero no se dan cuenta de que detrás de todo esta Dios con un plan maravilloso.

Taré no figura en la galería de los hombres y mujeres de fe, pero Abraham si. ¿Saben por qué? Porque obedeció a Dios en lo que le pidió.

Leamos en Genesis

“Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición…y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron.”

Génesis 12:1-5

Dios le dijo: “Basta de distracciones, deja tu familia, tus amistades, deja Harán y encaminarte a Canaán. Allí comenzaras una nueva vida como un padre para una nueva nación.”

¿Se dan cuenta? Dios plantó una semilla de fe en el corazón de Abram desde que era un niño. Esa fe lo siguió durante toda la vida, pero en un momento su destino estuvo en peligro por seguir detrás de una persona que lo estaba atrasando.

TARÉ representa varias cosas:

1. SEGUIR LO ESTABLECIDO, LO CULTURAL.

Era tan fuerte la cultura de aquel entonces en cuanto al clan familiar, que si Taré no hubiera muerto en Harán, Abram se habría perdido la bendición.
Hay cosas culturales que nos condicionan: “Siempre lo hice así, no voy a cambiar ahora, permíteme primero enterrar a mi padre, como dijo aquel que quería seguir a Jesus, que tiene de malo lo que hago, etc.”

2. TARÉ SIMBOLIZA LA COMODIDAD

Los cambios duelen y muchas personas no están dispuestas a abrazar el dolor que lleva un cambio. Cuando como iglesia pasamos de lo presencial a lo virtual, hubo un costo que pagar en aprendizaje, en tiempo de trabajo, en búsqueda de excelencia. Si nos hubiésemos quedado cómodos, no estaríamos haciendo las transmisión por streaming como las hacemos ahora. Todo un equipo se dispuso a aprender y sacar adelante la iglesia en tiempos de aislamiento y yo les agradezco ese esfuerzo porque está dando muy buenos frutos.

3. TARÉ SIMBOLIZA EL AMIGUISMO

Cuando Tare llego a Harán, lo atraparon los amigos. No se pudo resistir a una cervecita hoy con este, otra con aquel mañana, una asadito hoy, otro mañana, un torneo de Play hoy, otro la semana que viene, Así fue perdiendo el tiempo, se fue retrasando y así perdió la vida por seguir a sus amigotes.

4. TARÉ SIMBOLIZA AL QUE EXTRAÑA LO ANTERIOR

Se dice que una personalidad como la de Taré, postergador, procrastinador, está muy cercano al depresivo. Creo que el cambio de vida, el tener que salir de su ciudad, de sus amistades, de su gente, lo volvió una persona melancólica, triste, que extrañaba todo lo anterior.

¿Que es lo que te esta atrasando en tu camino hacia la bendición? ¿La cultura de tu ciudad? ¿Amistades que te arrastran? ¿Es que las iglesias están cerradas? ¿Tu seguridad espiritual estaba en las cuatro paredes de un templo? Pues adáptate a la nueva realidad porque quizás por mucho tiempo las iglesias funcionaran sin templo de ladrillos, pero seremos el templo del Espíritu Santo sobre la faz de la tierra.

¿Qué es o quién es el que te está atrasando en tu camino hacia la tierra prometida? Mientras Abraham estuvo atado a EL ATRASADOR, estuvo sin hijos, sin tierra, sin promesa. Pero Cuando Dios lo llamó a dejar todo por algo mejor, lo hizo así, salieron para Canaán y a tierra de Canaán llegaron.

Pero si hay algo peor que viajar con Taré el ATRASADOR, es que Taré viva dentro tuyo. Ese viejo hombre tiene que morir para que ya no te atrase más en lo que es tu destino de victoria.
Así lo dice San Pablo en la carta a los Efesios:

“Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad.”

Efesios 4:22-24

Esta pandemia te cambia para siempre o te atrasa en tu destino. Depende de ti. Cambia tu corazón y acepta este nuevo tiempo tan desafiante. Las autoridades no saben que hacer, pero Dios está detrás de todo esto para beneficiar a su pueblo con un tiempo de avivamiento.

Miren lo que dice Hebreos 11:13-16

“Si aquello que dejaron todo hubieran añorado el país del que salieron, bien podrían haber regresado. Sin embargo, buscaban un lugar mejor, una patria celestial. Por eso, Dios no se avergüenza de ser llamado el Dios de ellos, pues les ha preparado una ciudad.”

Hebreos 11:13-16

Si Añoras lo anterior, es posible que quieras regresar. Pero te animo a no volver atrás, busca lo mejor, tu patria celestial donde esta Jesús y Dios nunca se avergonzara de llamarse tu Dios.

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