Aprovecha las oportunidades de este tiempo!

Me gustó la música desde muy chiquito. Tocaba la guitarra en mi casa desde los 4 años. Cantaba solo, con mi hermana. Tenía una voz muy finita cuando era chico. En la escuela, la hora de música era la que más esperaba. Los demás chicos también la esperaban, pero para hacer lío. Yo quería ver a la señorita tocar el piano y cómo nos ayudaba a aprender a cantar.

Recuerdo una maestra de música en particular que un año decidió formar un coro con los chicos de mi grado. Hicimos la obra “La Misa criolla de Ariel Ramirez”. Había una parte de un solo, que requería de una voz muy aguda para hacerlo. En esa parte se escuchaba solo la voz del cantante decir: “Señor, hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, hijo del Padre”.

La señorita nos probó la voz a todos y me dio esa parte a mí. Salió tan bien que hicimos un espectáculo con la Misa Criolla en el mayor teatro de la Ciudad. Yo era el solista de la obra, fue mi oportunidad que me escuchara mucha gente. Fue realmente emocionante.

Nunca busqué ser solista en un coro. Se dio la oportunidad y yo estaba allí en el lugar adecuado y en el momento justo y la aproveché.

Hace unos años me encontré con esa maestra y ella nunca se olvida de aquel coro de niños y tampoco se olvida de mi participación como solista.

Esa fue la primera vez que le canté al Señor. Fue la oportunidad.

¿Podés recordar algún episodio en que estabas en el lugar adecuado y en el momento justo? ¿Cómo fue esa experiencia? Si aprovechaste la oportunidad debe haber sido especial, no?

La Biblia dice:

“Hay dos cosas que todos experimentan: el paso del tiempo y la llegada de oportunidades.” Eclesiastés 9:11

LA PALABRA OPORTUNIDAD

La palabra Oportunidad es una palabra de origen latino que significa “Una entrada a un puerto”. Los marineros que andaban mucho tiempo en el mar se alegraban mucho cuando veían esta entrada que los dirigía al puerto.

La oportunidad es una puerta de entrada a una realidad mejor, diferente, pero también puede ser la puerta de salida para escapar de una realidad compleja o negativa. Tiempo y oportunidades nos ocurren a todos.

Hay tres modos en que la oportunidad nos puede suceder:

  1. QUE TE SORPRENDA

EL Rey Salomón, el más sabio de todos los tiempos observó cosas que otros no habían visto. En una ocasión dijo:

EclESIASTÉS 9:11  En este mundo he visto algo más: que no son los veloces quienes ganan la carrera ni los valientes quienes ganan la batalla; que no siempre los sabios tienen pan ni los inteligentes son ricos ni los instruidos son bien recibidos. Todos dependen de un momento de suerte.  

Otra versión dice: “Todo depende de estar en el momento justo y en el lugar indicado.”

Muchos no están preparados para ese momento porque no lo han estado esperando. Les ocurre, pero no lo ven. Alguien dijo: “Las oportunidades no se pierden nunca. Las que tu dejas, las agarra otro.”

  • QUE LA ESPERES CON FE

Si el tiempo y las oportunidades nos ocurren a todos, entonces hay que estar despiertos para esperarlas. La mente abierta, los ojos abiertos, los oídos atentos, porque la oportunidad es un tren que no tiene marcha atrás. Pasa y puede ser el último.

En la Biblia se cuenta de un hombre que esperó muchos años una oportunidad de tener su propia tierra. Espero más de cuarenta años y aunque cada vez parecía más lejos, un día Dios habló con su general Josué y le dijo:

Números 14:24  “mi servidor Caleb tiene una actitud diferente a los demás. Él se ha mantenido fiel a mí, por lo tanto yo lo llevaré a la tierra que él exploró. Sus descendientes tomarán posesión de la porción de la tierra que les corresponde.”

Caleb soportó el desierto por 40 años, pero se mantuvo esperando la oportunidad sin quejarse, sin renegar contra Dios como hicieron todos los demás y la oportunidad le llegó, y no solo se benefició él sino toda su familia por generaciones.  

Dios esperó también la oportunidad propicia para hacer la mayor obra de salvación y restauración de la humanidad.

Dice Gálatas 4:4 “Pero cuando llegó el momento oportuno, Dios nos mandó a su hijo,”

Si hasta Dios esperó el momento oportuno, la oportunidad propicia, ¿por qué no hacerlo nosotros también y esperar con fe esa oportunidad que tanto anhelamos? Ese trabajo, el emprendimiento, esa casa que soñaste, ese ministerio. Todo llega porque tiempo y oportunidad nos suceden a todos.

  • QUE TE PREPARES.

Una vez le hicieron una entrevista a un atleta que había ganado la primera medalla olímpica para Guatemala. Le preguntaron cómo era su disciplina para entrenar y él contó: “A nosotros nunca nos despertó el sol. Cada día lo fuimos a buscar”.

Lo mejor que podés hacer es que estés preparado para la oportunidad que venga, porque a veces no sabemos de dónde vendrá.

Estoy ahora haciendo un curso por Internet sobre negocios e inversiones. Es un curso gratuito. Ahí estoy aprendiendo cómo leer los balances de las empresas, como llevar una contabilidad empresarial, cómo reconocer las mejores oportunidades de negocios, etc. Estoy seguro que si se presenta una oportunidad de inversión o emprendimiento, estaré mejor preparado para comprenderlo y no asustarme ante la oportunidad.

Hay cientos de cursos On Line gratuitos. Google tiene muchísimos, Linked In tiene un montón. Microsoft tiene muchos, Harvard, la Universidad americana tiene cursos de programación gratuitos. Si te llega la oportunidad de un contrato para programador de computación, serás un mejor candidato, o candidata si tu currículum incluye un curso en Harvard. ¿Qué te parece? Y Gratis! ¿Sabés cuál es el único problema? Que es en inglés. Ah! Entonces una de las maneras de esperar tu mejor oportunidad es aprender ese idioma que ya se habla en todo el planeta. Hacelo ahora!

Walt Disney dijo una vez:

“Decidí no esperar a las oportunidades, sino yo mismo ir a buscarlas. Decidí ver cada problema como una oportunidad de encontrar una solución.”

Cada día es una oportunidad nueva de ver a Dios obrando. En el libro de Lamentaciones de Jeremías dice: “El fiel amor del Señor nunca se acaba. Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad. Sus misericordias son nuevas cada mañana.” Lam. 3:23

Si Dios renueva sus misericordias cada mañana, es porque te está dando la oportunidad cada día de empezarlo con fe, sabiendo que el favor de Dios está contigo.

PERO, ¿HAY OPORTUNIDADES EN ESTOS DÍAS DE PANDEMIA?

El apóstol Pablo dijo así en su carta a los

Efesios 5:15  Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios. 16  Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos.

¿Cómo? ¡Aquí dice que en los días malos hay oportunidades y que hay que aprovecharlas!! 

Cada crisis es una oportunidad de reinventarse, y estos son días malos.

Alguien dijo que, en los días malos, cuando algunos lloran, otros venden pañuelos. ¿Cuál de los dos eres tú?

Investiga como lo hicieron otros. ¿Por qué otros triunfan aún en este tipo de circunstancias? ¿Qué hicieron ellos?

Pide consejo, porque en la multitud de los consejeros está la sabiduría.

No te quedes a llorar, salí a buscar las oportunidades porque los cielos están abiertos sobre tu vida ahora. Las misericordias de Dios están sobre ti. No te concentres en el día malo, concéntrate en las oportunidades que el día malo trae.

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