EL CAMBIO NECESARIO


Por Luciano Ferro.

Pensando en la pandemia, y la nueva normalidad, y que post pandemia la vida ya no va a ser igual que antes, que todo va a cambiar, me surgió la pregunta ¿será así?
Rápidamente vino a mi cabeza la respuesta: “depende”. No para todas las personas va a ser igual.
Entonces vino otra pregunta a mi cabeza: ¿De qué depende?
Pero antes de responder a esta pregunta déjame decirte de que NO depende.

Que todo cambie no depende de la pandemia. De hecho, no depende de ninguna condición externa. Lo que sucede externamente nunca es suficiente para que cambiemos. Puede impulsarnos a cambiar, pero el cambio no sucede por eso.

Porque el cambio depende de una convicción interna, que luego lleva a una acción externa que modifica la conducta.
¿Cómo es esto posible?

Mi rutina en cuarentena:
⦁ Suena el despertador me levanto (me quedo colgado unos segundos). Me cambio.
⦁ Voy al baño, me lavo la cara, los dientes, me peino.
⦁ Voy a la cocina pongo a calentar el café. Estoy solo en la cocina, así que aprovecho ese momento para meditar (lo que hago es mirar por la ventana y hablar con Dios).
⦁ Preparo dos tostadas. Mientras se hacen sigo meditando.
⦁ Leo la biblia en mi celular (a veces un plan de lectura otras directamente algún pasaje de la biblia) mientras me tomo mi café con dos tostadas con queso crema light y mermelada y anoto en un documento de Word que tengo preparado lo que aprendí de eso que acabo de leer.
⦁ Abro mi planificación del trabajo, y comienzo a trabajar (desde casa).
Para contarte todo esto tuve que hacer el esfuerzo de pensar todo lo que hago solo en las primeras dos horas de un día normal en mi vida, y tuve que hacer el esfuerzo de pensar porque habitualmente no pienso en estas cosas, sino que como todos ustedes lo hago en «piloto automático».
¿Por qué? Por que son hábitos. Y esa es la cualidad de los hábitos, una vez que logras desarrollarlos ya no tenes que pensar en ellos, sino que lo haces en piloto automático.

Todos estos que te nombré son hábitos positivos y es muy bueno que ya me salgan en «piloto automático».
El problema es que no solo existen hábitos positivos, sino que también hay hábitos negativos y como los hábitos positivos, los hacemos sin pensar, automáticamente.
Estas conductas negativas, son las que deberíamos cambiar.

Acá comienza el proceso de cambio para que todo cambie.
Vuelvo al principio ¿Qué es la pandemia? Una oportunidad.
El error es pensar que una pandemia puede generar un cambio en nosotros.
La pandemia es un cambio abrupto en la realidad externa que nos da la posibilidad de pensar: ¿qué es lo que estaba haciendo? ¿qué tengo que cambiar?
¿Cuáles son las cosas que debería cambiar para que mi realidad cambie?
Fíjate que no dije ¿qué debería cambiar en mi realidad? Sino ¿qué tengo que cambiar yo? Porque el cambio depende de una convicción interna, que luego lleva a una acción externa que modifica la conducta.

⦁ Para cambiar hay que estar convencido.
⦁ La convicción es algo que es provocado en nosotros. (No nace naturalmente.
⦁ Dios es el que provoca en nosotros convicción.


Somos seguidores de Jesús.
¿Cuál fue el mensaje que Jesús repetía incansablemente ante las multitudes que lo seguían?
Usaba una palabra cuya traducción a nuestro idioma es una frase: METANOIA, que traducida significa ¡CAMBIEN! ¡CAMBIEN SU MANERA DE PENSAR!
Al escuchar todo esto que te estoy diciendo te puede surgir la pregunta: ¿Cómo lo hago?
Bueno yo no te voy a decir mi pensamiento, eso no es importante, vamos a escuchar a Jesús mismo darnos la respuesta a esta pregunta.
En el evangelio según San Juan capítulo 16 el mismo Juan nos cuenta lo que Jesús en persona les dijo a ellos, sus discípulos:


Ahora vuelvo al que me envió, pero ninguno de ustedes me pregunta: “¿A dónde vas?” Al contrario, como les he dicho estas cosas, se han entristecido mucho. Pero les digo la verdad: Les conviene que me vaya porque, si no lo hago, el Consolador (Espíritu Santo) no vendrá a ustedes; en cambio, si me voy, se lo enviaré a ustedes. 
Y, cuando él venga, convencerá al mundo de su error…

Jesús dijo que el Espíritu Santo es el único capaz de generar en nosotros la fuerza interior llamada convicción.
Jesús mismo se los tuvo que aclarar a sus seguidores. El en persona. Me lo imagino diciendo: “están conmigo hace 3 años, yo les hablo, ustedes ven los milagros que están sucediendo, hasta han visto gente que estaba muerta a la cuales las resucité, pero todo esto no es suficiente. ¿Por qué? porque todo esto son cosas externas. Lo que ustedes necesitan es al Espíritu Santo.
Cuando el venga….
Cuando el venga les va a dar esa fuerza interior que se llama convicción y…
La convicción interna generada por el Espíritu Santo en vos luego lleva a una acción externa que modifica la conducta.


Estos son los pasos para el cambio:
⦁ La persona no se da cuenta que tiene que cambiar algo que le está afectando y a los que lo rodean directa o indirectamente.
⦁ Se da cuenta porque se lo dicen externamente (alguien más) o comienza a haber un pensamiento interior que le dice: “esto no va más, tienes que cambiar”.
⦁ La persona está de acuerdo y consciente de la necesidad de cambio.
⦁ La persona tiene una convicción (está convencida) de que tiene que cambiar para que las cosas cambien.
⦁ La persona cambia.

¿Por qué Dios no me cambia y ya?
Por dos razones:

  1. Puede que Dios sea algo externo en vos. El quiere venir a tu interior, y desde allí generar convicción para que eso genere en vos un cambio en la conducta exterior
  2. Tu, que ya dejaste hace tiempo que el Espíritu Santo venga a tu interior, puede que el ruido externo no te haga escuchar lo que el te está hablando. Pero está pandemia es tu oportunidad. Dios hizo cesar el ruido para que lo escuches y dejes que el te convenza y pueda comenzar el proceso de cambio en tu vida.

En los dos casos la clave es permitirle al Espíritu Santo que haga su obra en nuestra vida.

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