Cómo tener fe en Dios

MI SEGURIDAD

Hola, cómo estás querido/a, me alegra que estés ahí leyendo este mensaje que seguramente va a ayudarte en este tiempo de pandemia.

Estamos hablando acerca de la fe y es muy importante que lo hagamos porque en estos tiempos hay mucha gente que necesita mantener alta su fe para poder sobrevivir a la angustia, la depresión, la soledad, el aislamiento.

Dios nos conoce tanto que sabe si tenemos fe en Él o no. Cuando falta la fe, o la fe es poca, como le dijo Jesús a Pedro: “hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?”, no podemos esperar grandes cosas de Dios. Santiago, el apóstol decía: “y cuando pidan, pidan con fe, no dudando nada. No piense aquel que duda que va a recibir algo de Dios”.

Nuestra fe se prueba en tiempos como este. Así que como dijo el apóstol Pablo: en 2Corintios 13:5 Examínense a ustedes mismos y pónganse a prueba para ver si están firmes en su fe.

Estamos en un examen y eso es bueno porque nos trae la realidad de nuestra fe.

¿Cómo sé si tengo fe? Dijimos la semana pasada que la fe es confianza en Dios. Así que, si siento confianza, entonces tengo fe. La desconfianza de Dios es ausencia de fe. ¿Te has encontrado desconfiando de lo que has creído? Entonces tu fe está fallando porque estás perdiendo la confianza.

Así que, en este examen, el primer punto es ver si dentro mío está la confianza en Dios. La charla del Domingo pasado sobre el tema de la confianza la podés encontrar en nuestro Canal de Youtube ILDS.

BIBLIA

Hoy trataremos del segundo subproducto de la fe que es la certeza.

La certeza es la SEGURIDAD que se tiene de alguna verdad o de alguna cosa.

En la Biblia esta palabra es importante porque se usa para declara algo con énfasis. Por ejemplo, Jacob estaba de viaje escapando de su hermano Esaú y Dios se le apareció en el camino y le habló directamente acerca de su destino. Luego de este encuentro con Dios, el dijo: “Ciertamente Dios estaba en este lugar y yo no lo sabía.” Esa fue una seguridad basada en un encuentro revelador con Dios.

Tal como hablamos el Domingo pasado, Dios nos hace saber que nuestra fe está firme y correcta cuando sentimos en nuestras emociones la confianza. Dios sabe que le damos mucha importancia a las emociones, a los sentimientos y que muchas veces juzgamos lo que nos pasa por los sentimientos que nos producen.

Dios es bueno y su bondad genera cosas en mí: lo primero, confianza. Lo segundo, certeza.

La diferencia entre esas dos es muy importante, ya que la confianza es la creencia interior de que alguien se comportará en el futuro de la manera que prometió o de acuerdo con lo que esperamos de ella.

Para tener confianza es necesario estar seguro de que la persona es confiable.

En Habacuc 3:9 el profeta dijo: “todos los juramentos de Dios a las tribus de Israel fueron palabra segura”.

¿Es Dios confiable? Toda la historia humana nos dice que si. Por lo tanto, Él es digno de confianza.

Dios también me genera certeza, que es la seguridad que se tiene de alguna verdad o de alguna cosa. La confianza mira hacia el futuro en base los hechos del pasado, pero la seguridad nos sostiene en el presente.

Hebreos 11:1 dice que la fe es la certeza de lo que se espera. Mientras espero, la certeza me sostiene porque tengo confianza en quién es Dios. San Pablo decía que todas las promesas de Dios se cumplieron en Cristo y que nuestra certeza se basa en que él no cambia. “Jesucristo es el mismo hoy, ayer y por los siglos”.

Querido que me estás viendo y escuchando ahora: La fe es la que mueve la mano de Dios a nuestro favor porque Él es atraído hacia esas personas que le creen, le tienen confianza, tienen certeza, seguridad de quién es Él.

Jesús es el autor de la fe. ¿Alguna vez te preguntaste cómo hizo Jesús para crear la fe?

Primero generó confianza al cumplir cada una de las promesas que hizo. Se tomó siglos y siglos de fidelidad, de compromiso con su pueblo, de muestras de cariño, protección y cuidado.

Segundo, generó certeza cuando hizo documentos escritos llamados “pactos”, que confirmó con juramentos. Con eso, trajo seguridad de que cumpliría lo que prometió. El último pacto, “el nuevo pacto” fue firmado con la sangre de Cristo. Fue un pacto de perdón y de amor hacia toda la humanidad. En la última cena, Jesús levantó la copa diciendo “esta es mi sangre del nuevo pacto”.

Para aclarar esto acerca de la confianza y la certeza pensemos un poco en el matrimonio.

Todo el que se casa lo hace con la ilusión de que será para siempre, por eso firman un pacto de compromiso legal en el que comparten todos sus bienes y se prometen unos a otros fidelidad en toda circunstancia que pasen juntos y hacen un compromiso espiritual al hacer los votos matrimoniales delante de Dios en la Iglesia. ¿Hay confianza el uno en el otro? No lo saben a ciencia cierta. Hay una ilusión de que todo va a salir bien y cada uno le pone ganas para que sea así. La confianza se va afianzando con el tiempo, con hechos concretos que la generan y luego, si todo va bien, llega la certeza, que es la seguridad de que la persona es confiable.

Ahora, la Biblia dice que Jesús no es solo el autor de la fe sino también el perfeccionador ella. Ya vimos cómo hizo Jesús para crear la fe. ¿Cómo hace para perfeccionarla? ¡Con una relación personal con nosotros en la cual nos va demostrando su fidelidad incondicional!

Hay un pasaje de la Biblia en el que Jesús dice que en futuro muchos se acercarán a él diciéndole “Señor, Señor”, pero él les dirá: “Yo no los conozco”, lo que quiere decir “nunca hemos tenido una relación”. La fe se construye en una relación personal con Jesús. Sin esa relación íntima no podemos perfeccionar nuestra fe. En el matrimonio, algo puede fallar, alguno de los dos puede romper ese pacto que hicieron pero nuestra certeza se basa en Jesús que nunca falla y nunca te fallará.

¿Cómo vamos con este examen? ¿Cuán alta está tu confianza en Dios? ¿Cuán fuerte es tu certeza, tu seguridad teniendo en cuenta los pactos que Dios hizo con nosotros?

Sin confianza y certeza, o sea sin fe, es imposible agradar a Dios. La fe en Dios es lo único que te sostendrá en este tiempo de pandemia.

 


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